Plagas y problemas
Pulgón en el tomate: cómo eliminarlo sin pasarte
Pulgón en las tomateras: pequeños insectos verdes o negros en brotes y envés de hojas. Cómo reconocerlo, eliminarlo con métodos suaves y prevenir nuevas plagas.
Foto: Nadine Eggenberger (Unsplash) · Unsplash
El pulgón es la plaga más habitual del huerto y el tomate no se libra. Son insectos diminutos (1–3 mm), verdes, negros o amarillentos, que se agolpan en los brotes tiernos y el envés de las hojas para chupar la savia. Casi nunca es una emergencia, pero conviene cortarlo pronto: a temperaturas suaves se multiplica a una velocidad asombrosa.
Identificar el problema
- Colonias en brotes nuevos, cogollos y envés de hojas jóvenes.
- Melaza: una sustancia pegajosa que dejan al alimentarse; las hojas brillan y se pegan.
- Negrilla: un tizne negro (un hongo) que crece sobre la melaza.
- Hormigas: suben a «ordeñar» el pulgón y lo protegen. Si ves un trasiego de hormigas, busca pulgón.
- Brotes deformados o enrollados y crecimiento detenido.
- Hojas decoloradas o moteadas, a veces con virus que el pulgón transmite al picar.
Hay varias especies (verde, negro, algodonoso), pero el manejo es el mismo, así que no te preocupes por identificar cuál es exactamente.
Por qué aparece
El pulgón prolifera con brotación tierna y exceso de nitrógeno: una planta abonada de más, blanda y con muchos brotes nuevos, es un imán. El calor suave de primavera dispara su reproducción. Y las hormigas lo cuidan y lo trasladan, así que controlar hormigas ayuda a controlar pulgón.
Solución (de lo suave a lo fuerte)
- Chorro de agua a presión sobre las colonias: derriba buena parte y es gratis.
- Jabón potásico pulverizado sobre el envés, a primera o última hora (nunca con sol fuerte). Repite cada 4–5 días hasta controlarlo. Es eficaz y respetuoso con la planta.
- Aceite de neem si el jabón se queda corto.
- Aliados naturales: mariquitas y sus larvas devoran pulgón. Si los ves, déjalos trabajar antes de tratar.
- Solo si la plaga es grave, valora insecticidas más fuertes: consulta dosis y plazos en tratamientos para plagas y enfermedades. No dispares con químicos a las primeras de cambio.
Seamos honestos: para el pulgón de tomate, agua + jabón potásico a tiempo resuelve la inmensa mayoría de los casos. Lo demás suele sobrar.
Prevención
- No abuses del nitrógeno: abona equilibrado. Tienes la guía de abonado.
- Controla las hormigas que suben a la planta.
- Revisa los brotes cada pocos días en primavera: cogerlo pronto lo cambia todo.
- Favorece la fauna útil (flores cerca del huerto atraen mariquitas y sírfidos).
- Plantas sanas y bien regadas resisten mejor; cuida el riego.
Si además ves galerías serpenteantes en las hojas o agujeros en los frutos, no es pulgón: revisa tuta absoluta. Y si notas un punteado fino y telarañas en el envés, mira araña roja.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si mi tomate tiene pulgón?
Mira el envés de las hojas tiernas y los brotes nuevos: verás colonias de insectos diminutos verdes, negros o amarillentos. Suele haber hojas pegajosas (melaza), un tizne negro encima y, a menudo, hormigas subiendo y bajando.
¿Cómo elimino el pulgón del tomate de forma natural?
Empieza por lo suave: chorro de agua a presión sobre las colonias y jabón potásico pulverizado sobre el envés cada pocos días. Suele bastar si actúas pronto. Los químicos fuertes se reservan para plagas graves y respetando el plazo de seguridad.
¿El pulgón mata la tomatera?
Rara vez la mata directamente, pero la debilita, deforma los brotes y puede transmitir virus. El daño mayor es indirecto. Por eso conviene controlarlo pronto y no dejar que la colonia se dispare.
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